Ser una empresa visionaria ha permitido a Glazpart seguir compitiendo con ahínco en las condiciones actuales del mercado. Invertir en equipos de calidad, tener unas instalaciones de distribución de primera categoría y seguir principios de fabricación sólidos ha proporcionado a Glazpart una excelente reputación en el sector.
"El objetivo principal de la introducción de la solución ERP era consolidar toda la información de la empresa en una solución de base de datos integrada", explica Roy Tabb, director de TI. "También queríamos ampliar las capacidades de nuestros sistemas para tener un mayor control del taller y relacionar la información que estaba disponible sobre nuestros asuntos empresariales críticos, como el servicio al cliente y la mejora de la comunicación dentro de la empresa, con nuestros clientes y proveedores".
"Todo se reducía a tener un mejor control de nuestros datos empresariales críticos. Queríamos una única solución integrada que ofreciera datos centralizados, precisos y relevantes a los que todas las personas de la empresa pudieran acceder. En otras palabras, queríamos un sistema que respaldara nuestra visión", añade Tabb.
Definición de las expectativas
"Definir las expectativas para el nuevo sistema fue la clave del éxito de la implementación", asegura Nelson. "Las expectativas de Glazpart eran altas, por lo que lograr todos los objetivos era un desafío tanto para el software como para las personas".
Se fijaron objetivos en cada etapa de la implementación y se midieron en función de si se habían logrado y su nivel de éxito. Se realizaron varias simulaciones para que Glazpart supiera que los procesos se ejecutarían sin problemas, y los resultados cumplieron sus expectativas o las superaron.
Había que recopilar una gran cantidad de datos. Glazpart puso a Matty Keefe a cargo de la gestión de datos. Su responsabilidad era la de asegurar que todos los datos de fabricación fueran precisos y respaldaran los objetivos de eficiencia de producción y costes precisos. "Las herramientas de EnterpriseIQ y el hecho de que el sistema se había diseñado para la fabricación de plásticos hicieron que fuera mucho más fácil introducir nuestros datos en el sistema", explica Keefe. "Probamos todos los tipos de datos de forma regular para garantizar la calidad; era esencial para lo que queríamos lograr".
El nuevo almacén también fue una de las áreas clave para el futuro de la empresa, y tenía que estar respaldado por buenos sistemas de gestión de almacén. "Habíamos utilizado escáneres portátiles en el antiguo almacén, pero ahora necesitábamos ser más ágiles y hacer un seguimiento del inventario durante toda la operación, desde las máquinas hasta las estanterías, con total auditabilidad", asegura Dave Campbell, director de calidad y almacén.